10 sept 2012

Pintores españoles. Sellos con marco dorado (I)


En la prensa de hoy aparecen dos noticias relacionadas con la pintura. La primera, la mujer de Estados Unidos que compró un Renoir por 39 euros. Se trataba del típico mercadillo que organizan los americanos cuando quieren vaciar el garaje. A la mujer le interesaba especialmente una vaca de plástico de adorno, pero se fijó en un cuadro con un marco de madera que le pareció muy bonito. Se llevó el lote a su casa, y cuando estaba despegando el papel protector de la parte posterior, para arrancar la tela, su madre le recomendó que investigara un poco, sobre todo por el rótulo RENOIR que había grabado en un letrerito en el propio marco. 

Los expertos han identificado la obra como un auténtico Renoir, el Paisaje a orillas del Sena cuya pista se perdió en los años veinte.

La segunda noticia de actualidad sobre pintura nos trae de vuelta a España, y se relaciona con un presunto expolio. Resulta que hace unos meses, el Gobierno de Cantabria denunció la desaparición de 81 cuadros del patrimonio regional. Haciendo inventario se percataron de que habían perdido la pista de 212 cuadros; tras revisar almacenes, despachos y demás dependencias encontraron una parte, pero aún les faltaban 81, por lo que interpusieron la denuncia correspondiente. La semana pasada, 21 de esos cuadros aparecieron en el almacén de una nave industrial propiedad de un antiguo colaborador del ex consejero de Cultura.

Estas dos noticias me han hecho plantearme cuál fue la primera serie de sellos españoles dedicada a la pintura. Y he encontrado la que se dedicó a Goya en 1930. Entre 1929-30 se celebró en Sevilla una Exposición Iberoamericana, que fue tan célebre como la Expo 92 que muchos aún recordamos. Una de las construcciones de dicha exposición reproducía a escala la Quinta del Sordo, una casa en Carabanchel (Madrid) donde vivió y trabajó Francisco de Goya antes de exiliarse en Francia.

La serie de 1930 (Edifil 499-516; también hay serie sin dentar) está dedicada a la Quinta de Goya en la Exposición de Sevilla, y consta de 18 valores; algunos reproducen el retrato de Goya obra de Vicente López; otros, la Maja desnuda, que de esta forma se convirtió además en el primer desnudo femenino reproducido en un sello español.


 A continuación se emitió otra serie destinada al correo aéreo (Edifil 517-530; también sin dentar). El nombre es el mismo, Quinta de Goya en la Exposición de Sevilla, pero los motivos elegidos son algunos Caprichos con personajes voladores.


Por cierto, parece que la Quinta del Sordo no se llamaba así por la enfermedad que padecía Goya, sino porque éste se la compró a una persona que también era sorda. La casa madrileña ha desaparecido; en cuanto a la réplica sevillana, parece ser que en la actualidad acoge nada menos que un bar llamado Bar Citroën.

En 1958, Correos comenzó una tradición que duró más de veinte años: una serie anual sobre un pintor español. Todas las series se relacionan por el rótulo dorado, en la parte inferior del sello, con el nombre de España. Las primeras series se emitieron el 24 de marzo, considerado Día del Sello, aunque posteriormente pasaron a finales de septiembre.

La primera serie, cómo no, fue la de Francisco de Goya (Edifil 1210-19), con el mencionado retrato que le hizo Vicente López -que reproduciremos más adelante en esta serie de artículos- y otras obras como El pelele o El quitasol.


En 1959 se emitió la serie sobre Diego Velázquez (Edifil 1238-47), con Las Meninas, Las lanzas o El príncipe Baltasar Carlos a caballo.



 
En 1960 el autor homenajeado fue Bartolomé Esteban Murillo (Ed. 1270-79), con La Sagrada Familia del pajarito o El buen pastor.


En 1961 le llegó el turno a El Greco (Ed. 1330-39), con El caballero de la mano al pecho o El entierro del conde Orgaz.



El 24 de marzo de 1962 salió la serie correspondiente a Francisco de Zurbarán (Ed. 1418-27), con motivos como la Inmaculada o su autorretrato. Ese mismo año (28 de mayo) hubo una segunda serie dedicada a Pedro Pablo Rubens. Se trata de una serie corta, de sólo cuatro sellos (Ed. 1434-37) dedicados a Felipe II, el duque de Lerma y Fernando de Austria, más su autorretrato.



 
En 1963, la serie anual de pintores homenajeó a José de Ribera, El Españoleto (Ed. 1498-1507), con el Triunfo de Baco, Arquímedes o el Rebaño de Jacob. La serie de 1964 se dedicó a Joaquín Sorolla (Ed. 1566-75) y sus motivos pesqueros y levantinos. Y aún dicen que el pescado es caro; Niños en la playa -un motivo que ya salió años antes entre los sellos Pro Tuberculosos-; o Sacando la barca. En 1965 le llegó el turno a Julio Romero de Torres (Ed. 1657-66) con La chiquilla piconera y otras mujeres morenas... Mientras que el pintor de la serie de 1966 fue José María Sert (Ed. 1710-19), con motivos como los Argonautas, La Audacia o La Justicia.










En 1967 se optó por un Homenaje al pintor desconocido (Ed. 1779-88); la serie reproduce una serie de motivos del arte rupestre de la cueva de Altamira y otros yacimientos prehistóricos de Cantabria, Badajoz y Castellón.



 El pintor de la serie de 1968 fue Mariano Fortuny (Ed. 1854-63), con el Idilio, el Viejo desnudo al sol o La batalla de Tetuán. En 1969 se reprodujeron obras de Alonso Cano (Ed. 1910-19), como San José, Cristo y el ángel, La Samaritana o La visión de San Juan.







Mañana colgaré la segunda parte del artículo, con referencias a Zuloaga, Solana o Picasso.

1 comentario:

  1. Tengo unos sellos muy antiguos, matados y sin matar, pero todos en buen estado.si me podéis ayudar a donde los tendría que llevar gracias

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